A medida que una empresa crece, también crece la complejidad: más guardias, más rondas, más clientes… y más supervisores en la calle.
Vehículos, combustible, radios, celulares, turnos rotativos, tiempos muertos. Una estructura necesaria, pero muchas veces ineficiente.
VigiControl digitaliza la supervisión de campo. Lo que antes requería presencia física constante, hoy se gestiona con datos concretos y en tiempo real.